Desde Grupo Oblanca defendemos la soberanía alimentaria como pilar estratégico del sector agroalimentario

Desde Grupo Oblanca reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la soberanía alimentaria y con un modelo agroalimentario fuerte, competitivo y sostenible. Durante la celebración del IV Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León, que tendrá lugar los próximos 7 y 8 de mayo en Segovia, este asunto se sitúa en el centro del debate como uno de los grandes retos estratégicos del sector.
El congreso, organizado por Vitartis bajo el lema “Soberanía alimentaria: no podemos perderla”, nace en un contexto marcado por la incertidumbre económica, la creciente presión normativa y la apertura de los mercados internacionales. Desde el sector agroalimentario se alerta de que el exceso de burocracia, regulaciones y limitaciones, especialmente a nivel europeo, puede poner en riesgo la capacidad productiva de nuestro tejido industrial.
El presidente de Vitartis, Santiago Miguel Casado, destacó la solidez y eficiencia de la industria agroalimentaria de Castilla y León para afrontar los retos de un mercado globalizado, aunque insistió en la necesidad de competir bajo reglas comunes. La internacionalización representa una oportunidad de crecimiento, siempre que se dé en igualdad de condiciones y evitando situaciones de competencia desleal frente a países con normativas menos exigentes en calidad, seguridad o sostenibilidad.
En este contexto, desde el sector se advierte del peligro de permitir la entrada de productos elaborados bajo estándares inferiores, lo que podría erosionar la competitividad de las empresas europeas. Mantener la soberanía alimentaria no solo es una cuestión económica, sino también estratégica, para garantizar el abastecimiento, la calidad de los alimentos y la independencia productiva.
La participación de Javier Oblanca, vicepresidente de Vitartis, refuerza el papel que desde Grupo Oblanca venimos desempeñando en la defensa de un sector agroalimentario equilibrado y con visión de futuro. Desde nuestra experiencia industrial, compartimos una visión clara: la industria solo puede avanzar si lo hace de la mano del sector primario.
Durante el congreso, Javier Oblanca subrayó la necesidad de fortalecer toda la cadena alimentaria, destacando que la industria transformadora necesita una materia prima sólida y competitiva. “Cuidar al productor es cuidar nuestra propia competitividad”, defendió, poniendo en valor la interdependencia entre el campo y la industria.
Castilla y León es una potencia en producción alimentaria y cuenta con una excelente reputación internacional basada en la calidad y la seguridad de sus productos. Ese prestigio abre oportunidades en mercados exteriores dispuestos a pagar por el valor añadido que ofrecemos. Sin embargo, para aprovecharlas es necesario que la apertura de los mercados sea bidireccional y justa.
Desde Grupo Oblanca, junto con el conjunto del sector representado en Vitartis, reclamamos a las administraciones públicas valentía y sensibilidad para desarrollar políticas que faciliten la actividad agroindustrial. Somos los primeros interesados en cumplir una normativa exigente, que ha situado a la industria agroalimentaria de Castilla y León como un referente en Europa y en el mundo, pero necesitamos un entorno regulatorio que no penalice nuestra capacidad de competir.